11-8-1932 La Delegación del Gobierno en Lanzarote publica una circular en la que siguiendo las órdenes del Ministerio de la Gobernación prohíbe determinados juegos, entre ellos "todos los de suerte, envite o azar en los que no intervenga la destreza o el cálculo (...) y además todos aquellos en que resulten ventajas conocidas para los banqueros". Se nombran específicamente "el treinta y cuarenta, el bacarrat, la lotería, Poker sintético, siete y media, apuestas en partidas, de Foot - Ball y otros".