
El documento propone, dentro del programa REGIS (1990), un plan integral para recuperar las salinas canarias como sector económico, patrimonio cultural, paisaje y recurso turístico, destacando su valor histórico, ecológico y arquitectónico. Describe el estado de las salinas en Canarias (muchas en decadencia), analiza la crisis del mercado de la sal y plantea actuaciones concretas de protección, rehabilitación y gestión —con especial atención a Janubio y otras salinas aún activas— para reactivar su producción y conservación.